-LOS BRAZOS
Los hombros conectan los brazos con el tronco y podemos usarlos para ampliar y acelerar las emociones y las acciones que empiezan en el pecho para dar más claridad y magnitud al brazo.
Sin el codo, nos resultaría bastante difícil ponernos el sombrero, peinarnos, rascarnos el pecho o abrocharnos la camisa.
La muñeca tiene pocos movimientos, que en sí dicen poco, pero, usada en conjunto con la mano, abre una gama de posibilidades casi infinitas.
El hombre ha escrito la historia del mundo con sus manos y es a través de ellas que el mimo nos puede presentar un mundo lleno de acciones, lleno de objetos y hasta los distintos caracteres.
Las manos pueden ser hostiles, deportistas, hábiles o pacíficas, pueden pedir o dar, pueden sujetar o soltar. Las manos pueden ser aristócratas o paisanas, artesanas o artistas. Todas las manos pueden ponerse guantes; pero hay que ver cómo se los ponen. ¿Qué diferencia hay entre estos dos reparadores, el mecánico y el cirujano?.
Todo esto y más tiene que estar bajo el control del mimo, bajo su estudio y dominio.